Deducción

La oficina en casa (Home Office): cómo deducirla correctamente

Si usas una parte de tu casa de forma regular y exclusiva como tu lugar principal de negocio, puedes deducir los gastos asociados. “Exclusiva” es la palabra clave: ese espacio debe usarse solo para el negocio, no el rincón del comedor donde también ven televisión (hay excepciones, como guardar inventario o una guardería en casa).

Hay dos métodos para calcularla:

  • Simplificado: $5 por pie cuadrado, hasta 300 pies cuadrados — máximo $1,500 al año. Fácil, sin guardar tantas facturas.
  • Real: calculas el porcentaje de tu casa que ocupa la oficina y lo aplicas a renta o interés hipotecario, servicios, seguro, reparaciones y depreciación. Suele dar más deducción, pero requiere registros. Se reporta en el Formulario 8829.

La deducción no puede crear o aumentar una pérdida del negocio (se limita a tu ingreso neto; el exceso se arrastra al año siguiente en el método real). Ojo: desde la reforma de 2018, un empleado con W-2 no puede tomar esta deducción por gastos de oficina en casa.

En resumen

“Uso exclusivo” es la regla de oro. Mide los pies cuadrados reales de tu oficina, guarda las facturas de servicios y toma fotos del espacio por si algún día debes sustentarlo.

Fuentes oficiales

  • IRS — Publicación 587, “Business Use of Your Home”.
  • IRS — Formulario 8829 y “Simplified Option for Home Office Deduction”.

Material educativo. No constituye asesoría fiscal, contable ni legal personalizada. Antes de tomar decisiones, consulta tu caso específico con un profesional.